Las costumbres del que nos habla nos convencen más que sus razonamientos. (Menandro de Atenas) ¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?. (Proverbio alemán) Estaba furioso de no tener zapatos; entonces encontré a un hombre que no tenía píes, y me sentí contento de mi mismo. (Proverbio) Cuando apuntas con el dedo, recuerda que tres dedos te señalan a ti. (Proverbio inglés) Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar. (Proverbio alemán) La unión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre. (Proverbio africano) Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo. (Proverbio árabe) Cuando el carro se ha roto muchos os dirán por donde no se debía pasar. (Proverbio turco) El cerebro es mi segundo órgano en importancia. (Allen, Woody) La muerte de Freud, según Ernest Jones, fue el incidente que causó la ruptura definitiva entre Hemholtz y Freud, prueba de ello es que en muy contadas ocasiones volvieron a dirigirse la palabra. (Allen, Woody) ¡He perdido mi gotita de rocío!, dice la flor al cielo del amanecer, que ha perdido todas sus estrellas. (Tagore, Rabindranath) No hay árbol que el viento no haya sacudido. (Proverbio hindú) No entres donde no puedas pasar fácilmente la cabeza. (Refrán) No hay forastero que venga de mala gente, ni viejo que no haya sido valiente. (Refrán) A buen hambre no hay pan duro. (Refrán) Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa. (Proverbio chino) El más elevado tipo de hombre es el que obra antes de hablar, y practica lo que profesa. (Confucio) Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda. (Luther King, Martin) A buen entendedor, pocas palabras bastan. (Refrán) Cuanto más altos estamos, más debemos bajarnos hacia nuestros inferiores. (Cicerón, Marco Tulio) De fuera vendrá quien de casa te echará. (Refrán) Los grandes incendios nacen de las chispas pequeñas. (Richelieu, Cardenal) Zapatero a tus zapatos. (Refrán) La lengua resiste porque es blanda; los dientes ceden porque son duros. (Proverbio chino) Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas. (Refrán) El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen. (Tagore, Rabindranath) Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento. (Proverbio italiano) A cada cerdo le llega su San Martín. (Refrán) No pretendas apagar con fuego un incendio, ni remediar con agua una inundación. (Confucio) Creo que sí mirásemos siempre al cielo acabaríamos por tener alas. (Flaubert, Gustave) Al comprar una casa, piensa en el vecino que adquirirás con ella. (Proverbio) ¿Quién osó luchar con los dioses, y quién con el Único? Es hermoso ser un discípulo de Homero, aunque sea el último. (Goethe, Johann Wolfgang) Quien a hierro mata, a hierro muere. (Refrán) Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda. (Proverbio chino) Que no sea de otro quien puede ser dueño de sí mismo. (Paracelso) Antes, por cinco marcos, el mismo Freud te trataba. Por diez, te trataba y te planchaba los pantalones. Por quince marcos, Freud permitía que tú le tratarás a él y eso incluía una invitación a comer. (Allen, Woody) Contra más grande la cabeza, más grande la jaqueca. (Proverbio) ¿Qué ve el ciego, aunque se le ponga una lámpara en la mano? (Proverbio hindú) Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol; no vaya a ser la sombra de un pigmeo. (von Hardenberg, Friederich L. Freiherr) Buscando las cosas inciertas, perdemos las ciertas. (Plauto) Al pan, pan, y al vino, vino. (Refrán) Días de mucho, vísperas de nada. (Refrán) Después de la tempestad viene la calma. (Refrán) Del árbol caído todos hacen leña. (Refrán) Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma. (Refrán) Ir por lana y volver trasquilado. (Refrán) La caridad bien entendida empieza por uno mismo. (Refrán) Cada cosa en su tiempo, y los nabos en adviento. (Refrán) Lo que no has de comer, déjalo cocer. (Refrán) Quien mucho abarca, poco aprieta. (Refrán) Ni bebas agua que no veas, ni firmes cartas que no leas. (Refrán) No es lo mismo predicar que dar trigo. (Refrán) Al burro muerto, cebada al rabo. (Refrán) A río revuelto, ganancia de pescadores. (Refrán) A la tercera va la vencida. (Refrán) A la larga el galgo a la liebre mata. (Refrán) A caballo regalado, no le mires el diente. (Refrán) El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas. (Ward, W. G.) Quien se pica, ajos come. (Refrán) Quien siembra vientos recoge tempestades. (Refrán) Todos los males de la democracia pueden curarse con más democracia. (Smith, Alfred Emanuel) El sufrimiento más intolerable es el que produce la prolongación del placer más intenso. (Shaw, Bernard) El manantial desaprueba casi siempre el itinerario del río. (Cocteau, Jean) Si todo parece estar yendo bien, obviamente has pasado algo por alto. (Anónimo) Es un axioma que aquel a quien todos conceden el segundo lugar, tiene méritos indudables para ocupar el primero. (Swift, Jonathan) El camino misterioso va hacia el interior. Es en nosotros, y no en otra parte, donde se halla la eternidad de los mundos, el pasado y el futuro. (Novalis, Friedrich von Hardenberg) ¿No es extraño? Los mismos que se ríen de los adivinos se toman en serio a los economistas. (Anónimo) Qué pequeña eres brizna de hierba. Sí, pero tengo toda la Tierra a mis pies. (Tagore, Rabindranath) Construye tu cabaña en el valle, pero nunca lo hagas en la cima. (Heine, Heinrich) Es tan difícil verse a uno mismo como mirar para atrás sin volverse. (Thoreau, Henry David) Donde una puerta se cierra, otra se abre. (Cervantes Saavedra, Miguel de) El poder conseguido por medios culpables nunca se ejercitó en buenos propósitos. (Tácito, Publius Cornelius Tacitus) El que no sabe por qué camino llegará al mar, debe buscar el río por compañero. (Ray, John) Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza. (Averroes) Lo oscuro acabamos viéndolo; lo completamente claro lleva más tiempo. (Murrow, Edward Roscoe) No sabe más el que más cosas sabe, sino el que sabe las que más importan. (Rebolledo, Bernardino) La reflexión calmada y tranquila desenreda todos los nudos. (MacMillan, Harold) No hay manto ni sayo que peor siente a la mujer que el querer ser sabia. (Lutero, Martin) Nada es real hasta que se experimenta; aun un proverbio no lo es hasta que la vida no lo haya ilustrado. (Keats, John) La claridad es el barniz de los maestros. (Marqués de Vaunvenargues., Luc de Clapiers) Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé; sus nombres son cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué. (Kipling, Rudyard) Sólo hay una máxima absoluta y es que no hay nada absoluto. (Comte, Auguste) El movimiento veloz que agita el mundo no se oye sino andando. (Lamennais, Félecité de) Probamos por medio de la lógica, pero descubrimos por medio de la intuición. (Poincaré, Henri) Los débiles tienen un arma: los errores de los que se creen fuertes. (Bidault, Georges) Lo que no ha pasado a mediodía puede pasar por la noche. (Borgía, César) Sírvete de lo aparente como indicio de lo inaparente. (Solón) De las cosas que tienes, escoge las mejores y después medita cuán afanosamente las hubieras buscado si no las tuvieras. (Marco Aurelio) Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería. (Proverbio chino) Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres. (Tagore, Rabindranath) El espíritu humano avanza de continuo, pero siempre en espiral. (Goethe, Johann Wolfgang) Engarza en oro las alas del pájaro y nunca mas volará al cielo. (Tagore, Rabindranath) Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere. (Delacroix, Eugene) Mucha gente no puede ni emanciparse, es decir, no puede ni darse cuenta de la esclavitud en que le mantiene las ideas en medio de las cuales se ha educado. (Butler, Samuel) Sólo yo tengo el derecho de corregir, pues sólo puede castigar quien ama. (Tagore, Rabindranath) Un entendimiento todo lógica es como un cuchillo de hoja sola, que hiera la mano de su dueño. (Tagore, Rabindranath) Nada resiste tanto como lo provisional. (Maurois, André) No puedo desear que ganen los buenos, ya que ignoro quienes son. (Torrente Ballester, Gonzalo) Nada parece tan verdadero que no pueda parecer falso. (Montaigne, Michel Eyquem de la) El benefactor llama a la puerta, pero el que ama la encuentra abierta. (Tagore, Rabindranath)